Acerca de mí

Mexicana, madre, triatleta, ultra maratonista, Montañista, aprendiz de escritora, participante y fundadora del proyecto “Primeras Mexicanas en la Maratón del Everest” que puso en 2018 por primera vez en el Maratón del Everest un equipo de mujeres mexicanas para correr el Maratón de mayor altitud del planeta.

En el año 2017 llegue a los 50 años, y junto con los años para mi sorpresa también llego la terminación de los planes hechos, la disolución de un matrimonio y el enfrentarse a crear una nueva vida y nuevos planes,  así que no tuve mas remedio que tomar este sorpresivo regalo de cumpleaños como una oportunidad de cambio y crecimiento.

No he querido formar parte de las estadísticas que meten a mujeres y hombres en el concepto de gente que debe cuidarse, de no tener excesos o dejar de hacer esto o aquello porque ya no se está en edad.

Pareciera que muchos de nuestros pensamientos y acciones van regidos por la edad que tenemos. Una edad para estudiar y aprender, una edad para divertirnos, una edad para casarnos, una edad para tener hijos, una edad para ser exitosos y una edad en la cual ya nos consideramos los suficientemente viejos como para vivir la vida, que básicamente morimos incluso antes de haber muerto realmente.

Hoy mientras me encuentro en esta edad, caminando a veces tan rápidamente a la sexta década de mi vida, creo que me he ganado el derecho de pensar y hacer las cosas que hoy me hacen sentir plena, realizada y feliz.

He aprendido que el resultado No es exigible, lo que es exigible es el esfuerzo no importa la edad y condición, el deporte siempre trae una dosis de bienestar y felicidad a quien lo realiza.

Es así como a lo largo del tiempo me he convertido en una atleta amateur muy comprometida de la actividad deportiva, y la divulgación de los valores que el deporte entraña, invitando a todo aquel que quiera a dejarse contagiar por correr subir una montaña o simplemente hacer un poco de ejercicio.

La edad y las circunstancias que te ocurran no determina tu capacidad de hacer cosas, tus pensamientos sí.

Solo se vive una vez, pero si lo haces bien, con una vez es suficiente.