INSULARIDAD: El viaje interior de un corredor

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“Un hombre que corre es un hombre que huye. Y yo sólo soy un hombre que huye de muchas cosas y que trata de convencerse de que no escapa de nada, sino que simplemente quiere llegar a un sitio distinto”

He regresado de correr en las montañas, amo correr en las montañas, y el libro que me ha acompañado en este viaje, es un pequeño libro, Insularidad, el viaje interior de un corredor, de Ralph del Valle, Ha pasado más de un año que lo compre, y he tardado mucho en leerlo a pesar de lo pequeño que es. Por qué lo he leído y releído y vuelto a empezar durante este tiempo muchas veces, será porque las situaciones que narra, los pensamientos que plasma y la historia que cuenta me ha impresionado, como si abrieran mi cabeza y hubiera plasmado en un libro algunos de los pensamientos que me han pasado por la cabeza a lo largo de los últimos dos años

 “Si corres, si alguna vez has corrido, si sientes la necesidad de empezar a correr, si necesitas entender por qué la gente se lanza a devorar la carretera con sus tenis o con su bicicleta, o en la montaña o simplemente sientes curiosidad por saber por qué la gente corre, entonces tienes que leer este libro. Tal vez la afirmación con la que comienza el relato, “un hombre que corre es un hombre que huye” parezca demasiado radical. Pero podrás comprender muchas cosas si lees este libro, y que a veces no podemos explicar, los que corremos o hacemos algún deporte a los que se encuentran en el otro lado, viéndonos como si fuéramos locos, Porque Insularidad es un viaje interior que explora muchas cosas, y que, corras o no, seguro que te sientes identificado con alguna de ellas, en mayor o menor medida”

Insularidad es un libro atípico, no habla sobre técnicas de correr o guías o planes de entrenamiento.  Es la historia de un hombre que plasma sus reflexiones a la vez que nos va contando poco a poco una historia que, como lectores, tenemos que reconstruir. Pero la historia es sencilla y diría yo, hasta común, el protagonista es un hombre separado que, tras el fracaso amoroso, un fracaso que no ha conseguido superar, se muda al parecer cerca de Berlín, aunque nunca aclara el lugar, no sabemos su nombre, y solo emplea iniciales para mencionar a otras personas, salvo a aquellas que no resultan relevantes y de las cual menciona su nombre.

El libro está escrito como si fuera un diario, intercalando pequeñas anécdotas de su vida que le sirven para alumbrar sus pensamientos e intentar encontrar una explicación a su vida, a lo que ha vivido y a lo que está viviendo.

El protagonista empieza su relato en mitad del “invierno prusiano”, corriendo.

Pero, ¿por qué corre? Esta es una de las grandes incógnitas que él mismo intenta descifrar: los motivos que le llevan a entrenar con la intensidad que lo hace, los motivos que le empujan, las razones por las que lo necesita como el respirar.  el protagonista nos va desvelando que, con motivo de su fracaso sentimental y nada más a llegar a su nuevo destino, decide ponerse un reto: correr una media maratón en un plazo de aproximadamente 6 meses. Pero el protagonista ni siquiera es deportista.

¿Alguna vez te has propuesto alcanzar un reto que te pareciera imposible? 

Este es uno de los grandes temas de los que habla este libro: del poder de superación, del esfuerzo y de la necesidad de ponerse metas para superar las propias limitaciones.

“Correr empieza siendo una huida y termina por ser un acto de fe”

Esta es mi frase preferida, porque si bien es cierto que  existen diversos motivos por los que cada quien corre o hace deporte, si fuéramos un poco honestos con  nosotros mismos reconoceríamos  esas señales internas que nos llevan a correr y que no tienen que ver con la salud, la belleza o el amor al deporte, sino algo más intangible, que nos sacude cuando vamos por un camino devorando kilómetros y alineando cada pensamiento, tratando de mantenernos en el momento presente, sin divagar en el pasado  sin viajar al futuro

Y al final acabas entendiendo que quizás no huyes, que acabaras encontrando en el simple acto de correr, una fe en ti, en lo que sigue y en la esperanza de algo mejor.


2 comments

  1. “Correr empieza por ser una huida y termina por ser un acto de fe”…a lo mejor es que uno empieza corriendo para huir de lo que uno es, buscando lo que quisieras ser…y en ese trayecto, es donde está puesta la fe…

    Me ha gustado mucho tu reflexión….Gracias!

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