Las barrancas del Cobre y mi Experiencia Raramuri.

Categories Motivación, Personas que inspiranPosted on

Limpia tu vida de la ansiedad, de la impaciencia, de tantas cosas que te afanan pero te separan de nuestra madre tierra, así encontrarás tranquilidad.”

Seguramente muchos han escuchado y leído acerca de esta tribu indígena los Raramuri que viven enclavados en la sierra Tarahumara y han hecho de la sierra su lugar para habitar y que son conocidos por su peculiar forma de correr largas distancias, Raramuri significa corredores a pie, o  pies ligeros.

Tenía intención de participar en el ultra maratón de los cañones en el Municipio de Guachochi un lugar en la sierra de Chihuahua, sin embargo, no conseguí inscribirme y obtener un lugar para la carrera dice un refrán, “a veces no conseguir lo que quieres es un maravilloso golpe de suerte”.

Ya que no pude participar tuve oportunidad de conocer más a fondo la cultura y la sierra tarahumara, estos ultra maratones son lugares que atraen a corredores nacionales y extranjeros, para admirar sus paisajes y retarse con los Raramuris más fuertes de la región, los Raramuris “salieron al mundo” a partir de los años sesentas y después de la publicación del libro “Born to run”  en el año 2009 escrita por Christopher McDougall,  (https://atletaviajera.com/nacidos-para-correr/ ) se hicieron más populares, todo mundo quería saber el secreto de su resistencia para correr grandes distancias

Sin embargo, descubrí que hay mucho más que su habilidad para correr realmente es una combinación de sus tradiciones y creencias lo que los hace tener esas cualidades especiales.

He tenido oportunidad de conocer a Isabel una encantadora joven mujer Raramuri, que vive en la comunidad de Huetosachi, para llegar allá es necesario tomar un autobús en la estación de Creel hasta la estación Divisadero y después de hora y media de viaje me reúno con el guía que me condujo por la sierra en su camioneta por otros 40 minutos hasta la comunidad de Huetosachi.

Ya cerca de llegar, debemos salir del camino para tomar una brecha en donde nos dan alcance Daniel y Braulio dos de los hijos de Isabel, quienes nos van a guiar por el sendero, son dos pequeños niños uno de 12 años y el otro de 7 sin embargo, Daniel el mayor luce en su rostro una expresión de adulto, ambos son muy tímidos, pero entienden y hablan el idioma español que ya se los enseñan en la escuela.

Finalmente me encuentro aquí en la “cocina” literalmente, conversando con Isabel la “Siriame” de la comunidad. (Siriame es el termino parecido a la gobernadora, pero en realidad es un puesto con el cual la comunidad distingue a un individuo, por su buen juicio, conocimiento y prudencia y la paciencia para orientar a su gente)

Fue así como me explico del programa que echaron a andar en su comunidad y en donde ella y otras mujeres indígenas participan y  que se conoce como  “Experiencias Raramuri”  tiene unos cuatro años  el programa y han recibido en la “cocina” a turistas entre nacionales y extranjeros interesados en tener un mayor acercamiento de la cultura,  Pero ¿De qué se trata la “Experiencia Raramuri”? se trata de  interactuar con la comunidad a través de la cocina, o haciendo una caminata o corriendo junto a corredores Raramuri de otra comunidad llamada Bacajipare.

Isabel en su calidad de “gobernadora” tiene bajo su responsabilidad unas 30 familias y cerca de 70 niños que forman la comunidad tratando de preservar sus raíces indígenas y su permanencia, me platica que hace algunos años ganaron en un juicio sin precedentes la propiedad del terreno que habitan, y donde han estado asentados por generaciones, es un terreno cercano a la estación Divisadero, que lo hacía muy codiciado para la industria turística.

La vida de Isabel y la comunidad Raramuri no ha sido fácil, mientras me enseña como moler el maíz para hacer las tortillas, la escucho hablar y veo a una mujer fuerte y valiente.

Isabel ya fue invitada a hablar en un foro de mujeres y en la cocina cuelgan varios reconocimientos por la iniciativa de emprendimiento de la cocina Raramuri.

La idea es que forme parte de los atractivos turísticos, quieren llamar la atención a turistas que quieran participar de una experiencia en donde convives con las mujeres Raramuris en la cocina, mientras ayudas a moler el maíz, echar las tortillas y compartir la comida e interactuar con ellos, han recibido ayuda de asociaciones civiles y también del estado, todos los ingresos que se recaudan son para la comunidad, no hay un intermediario

Aunque el proyecto empezó hace casi cuatro años,  tardaron tres en echarlo a andar, toda la comunidad tuvo que estar de acuerdo primero, uno de los objetivo de este programa es que quieren preservar las tradiciones reales de los tarahumaras, el viaje  del famoso tren chihuahua Pacifico  conocido como Chepe y que pasa por las barrancas del cobre o el parque de aventuras puesto hace algunos años y en donde se construyó un teleférico que recorre de un extremo a otro  una parte de las barrancas, y que tiene la tirolesa más larga del mundo, son atractivos para el estado pero  no lleva ningún beneficio a las comunidades indígenas, y tampoco preserva su cultura y tradiciones es por eso que el proyecto de Experiencia Raramuri en la cocina,  es una buena iniciativa, las mujeres tuvieron que aprender a hablar español y quitarse la vergüenza como dice Isabel.

Mientras charlábamos Isabel me enseñó a moler el maíz y después hicimos tortillas, bueno ella hizo una docena mientras yo intentaba hacer una, cominos unas deliciosas tortillas de maíz con frijoles y flor de maguey y bebimos té de laurel, luego Luisa otra de las mujeres me enseño a tejer la hoja de pino, la comunidad indígena vive de tejer hermosas canastas y recuerdos con tres tipos de materiales el pino, el sotol y la palmilla.

Isabel es muy joven tiene 30 años, y cuatro hijos, hace 7 años que ella sola a sacado adelante a sus hijos y a dado un gran salto ayudando a su comunidad

Cuando le pregunto si es feliz, sin titubear me dice que sí, despertar escuchar el canto de los pájaros, ver las plantas, caminar por las montañas, eso la llena, aunque fue difícil cuando el padre de sus hijos la dejo me confiesa, me quedo pensando mientras la escucho, todos, hombres y mujeres sin importar condición económica o social pasamos por situaciones a veces parecidas, pero es interesante ver las formas de reaccionar unos y otros.

Ha sido un placer pasar algunas horas con ellos, se respira tanta paz, salimos de la cocina y lo único que puedo ver es campo y más campo, por allá a lo lejos está la casita de Luisa.

Por unos minutos me hace reflexionar sobre el valor que le damos a las cosas y a la propia vida cada minuto.

Ha sido realmente una experiencia, seguramente volveré, si tienes oportunidad de visitar la Sierra tarahumara, no dejes de vivir la Experiencia Raramuri.

https://www.facebook.com/Experiencias-Raramuri

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *