“Nunca dejes que alguien te diga que no puedes hacer algo…”

Categories Editorial, UncategorizedPosted on Format Galería

Hace un año exactamente en este día me embarcaba en una gran aventura, correr el Maratón de mayor altitud en el planeta, el Maratón del Everest, que empieza después de varios días de caminata para llegar al campo Base del Everest permanecer dos días en el campamento y correr 42 kilómetros hasta el poblado de Namche Bazar. Hoy a un año de que se cumplió este sueño, recuerdo el momento en que tome el teléfono, era un sábado 11 de noviembre de 2017 10.00 de la mañana, busco su nombre y le escribo

– hola buenos días, amiga, ¿Cómo estás?

– buenos días, bien y tú?

-oye ya se dónde vamos a hacer el próximo maratón

-a dónde?

-me acompañarías al Everest?

y después de unos segundos puedo leer…  Siiii!!!

Por supuesto hay un poco más de fondo…es cierto que todos tenemos sueños que nos vamos forjando a lo largo de la vida, pero también es verdad que muchos de ellos se quedarán en eso en sueños, fantasías ilusiones que vemos poco realizables o que de solo imaginar lo que demandarían parecen improbables.

El Campo Base del Everest, fue siempre un sueño,  en mi pared tengo puesto un periódico  con fecha de mayo del 2003, de un articulo, donde decía “Hay Everest para Todos” el articulo se refería, a que cualquiera que tuviera cierta condición  podía aspirar a estar si no en la cima del Mundo, si 3,000 metros más abajo, en el famoso Campo Base del Everest, punto de partida y reunión de todas las expediciones que se dan cita año con año, con el sueño de alcanzar el techo del mundo.

¡Y así es como comenzó esta aventura!

El artículo reflexionaba sobre la posibilidad real de estar ahí aunque uno no fuera un alpinista profesional, solo se debía tener las condiciones para caminar por varios días y contratar una excursión que lo llevara hasta ese punto a 5,300 metros de altura.

Un poco menos que nuestro Citlaltépetl, y un poco más  que el Iztaccíhuatl

Y así, uno va dejando de lado los planes y los sueños, se enfrasca en el mundo laboral, de la educación de los hijos, los compromisos y la pareja y por supuesto entre todas esas cosas se busca uno tiempo para hacer esas cosas que uno ama …… como lo es Correr. Pero a veces de repente, algo de todo eso deja de funcionar como lo hacía, a veces estamos tan inmersos en nuestras cosas, que no nos percatamos que algunas cosas se van fracturando y que alguna pieza ya no está funcionando bien, la sorpresa es darnos cuenta de ello… cuando ya no hay nada que hacer.
El trabajo que no tenemos, un hijo que se va de la casa, la pérdida de la pareja, el estrés que nos consume   y el tiempo que sigue su marcha. Cuando por alguna razón nos encontramos en situaciones que nos obligan a hacer un alto, estas mismas situaciones nos obligan a reinventarnos a vernos a nosotros mismos con otros ojos, a pensar en lo que somos y en lo que realmente queremos, una vez hecho el análisis, lo único que queda es salir de esa situación. se escribe más fácil de lo que se hace, uno puede pasar atorado en el mismo círculo por mucho tiempo, dándole vuelta a las mismas cosas, y si hubiera y si no hubiera y así por el estilo….

¡Así que cuando vuelvo a ver lo que escribió y leo Siiii!!

Sé que el tiempo de reinventarse y cumplir este sueño llegó. Ahora recuerdo esa frase de una de mis películas favoritas

“Nunca dejes que alguien te diga que no puedes hacer algo, ni siquiera yo. ¿De acuerdo? Tienes que proteger tus sueños. La mayoría de la gente no puede hacer algo por sí mismos y prefieren decirte a ti que no puedes hacerlo. Si quieres algo, ve por ello. Y punto”

Chris Gardner. En busca de la felicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *